Cada campaña de esquileo deja montones de lana. En muchas explotaciones la lana tiene poca salida comercial, pero tiene un uso muy útil y sencillo: como acolchado en huertos ecológicos.

Por qué funciona la lana como acolchado

  • Retiene la humedad: cubre la tierra y reduce la evaporación, así que hay que regar menos.
  • Frena las malas hierbas: una capa de lana impide que les llegue la luz.
  • Aporta nutrientes: al descomponerse poco a poco libera nitrógeno y otros elementos al suelo.
  • Protege del frío y del calor: hace de aislante para las raíces.
  • Es un producto natural y de proximidad, que aprovecha algo que de otra forma se desperdicia.

Cómo usarla

Se extiende una capa de lana de unos pocos centímetros alrededor de las plantas, dejando libre el cuello del tallo. Se puede usar la lana tal cual sale de la esquila o mezclada con paja. En bancales y frutales también se puede enterrar ligeramente para que se integre en el suelo.

Si tienes un huerto o un proyecto de agricultura ecológica en nuestra zona y te interesa la lana, pregúntanos en la próxima campaña.

Ovejas recién esquiladas en el corral